Goliardos, a por todas!
—————-
Now playing: Scorpions – [In Trance #02] In Trance [foobar2000 v0.9.6.9]
via FoxyTunes
Goliardos, a por todas!
—————-
Now playing: Scorpions – [In Trance #02] In Trance [foobar2000 v0.9.6.9]
via FoxyTunes
Goliardos Band estarán el Sábado 31 de Octubre en la sala BeGood. Esta banda de rock & roll metalero de Barcelona, además de deleitarnos con su música, presentarán a su nuevo guitarra que no es otro que nuestro viejo amigo Kiko. Nos vemos allí bebiendo cerveza y bailando, como siempre, rock & roll.
Además de Goliardos Band estarán también Los Madalenas y The Johnny Rooks. El precio de la entrada es de 5€ y lo podéis comprar en la misma sala o en el RockaRolla (antiguo Playboy’s, en c/ Escudellers).
Adjunto un mapa de la sala, pa’ los despistadillos como yo.
El 8 de Mayo de 2001 se publicaba Lions de los Black Crowes, un álbum que encumbraría o acabaría por desmontar definitivamente a la banda. Y la verdad es que no ocurrió ni una cosa ni otra. The Black Crowes están en un punto de su carrera que no necesitan del éxito para seguir hacia adelante, y en realidad, nunca lo han necesitado por mucho que los hermanos Robinson se empeñen en querer desbancar de las listas de éxito a toda la morralla. Si es cierto que han tenido problemas pero me da en la nariz que es cosa más de los egos de los Robinson Bros. que la falta de éxito. Como grupo pueden ir con la cabeza bien alta (su discografía los avala) a cualquier parte del mundo y atracar en cualquier puerto con ese soul cañero y visceral. Este Lions es una buena muestra. Mucho más inspirado que el anterior, By Your Side, destila calor, tiene estómago y como dirían por ahí, patea culos: Soul Singing es una obra maestra, un clásico, desde el mismo instante en que se grabó; el funky-blues de Ozone Mama; la belleza de Miracle to Me; las guitarras de Lickin’ o Midnight From the Inside Out;… Supongo que cuando se habla de esta banda no se puede decir que un disco es mejor que otro, pero lo que sí es verdad que Lions está entre mis favoritos de todos los tiempos.
[...]Home bound
Tired of tired of running town to town
Tired of my heart turned upside down
Now my lifes a smile not a frown
The sound[...]

The man who invented soul
El hombre que inventó el soul es sólo una etiqueta identificativa, una marca reconocible: Sam Cooke es mucho más. Es la voz perfecta que te arranca las entrañas de un zarpazo. En ocasiones te pone un trago de vodka en la boca. O los labios de una dulce y bella dama. Te acaricia, te arrulla y te lanza. Domina como nadie todos los aspectos de la música popular, porque cualquier canción interpretada con la voz y la pasión de Cooke se convierte en toda una maravillosa oda al amor y la vida.
Terence Trent D’Arby y Rod Stewart lo saben muy bien, pero Sam Cooke sólo hay uno.
—————-
Now playing: Sam Cooke – [The Man And His Music #06] Just For You [foobar2000 v0.9.6.9]
via FoxyTunes
«Siento que ahora me comprendo realmente a mí mismo. Antes no era así. Y al no comprenderme a mí mismo, ¿cómo esperar comprender a los demás? Sencillamente, he vuelto a nacer.» Cary Grant sobre el LSD.

Cary Grant en Arsénico por compasión
The Swingin’ Pig Records ha hecho más por los fans que muchas de las grandes multinacionales por sus bandas. Gracias a este sello, pirata, hemos podido disfrutar de verdaderas joyas de coleccionista: conciertos únicos de excelente sonido y presentación impecable. Este Live… And Let Die corresponde a la pregira americana anterior a la mundial de los Illusions. La última oportunidad de ver de cerca, en aforos medios, a Guns n’ Roses. O sea, sonido crudo y sin pulir en directo de una banda que muy pronto iba a ser absorvida por el mainstream perdiendo en el camino a uno de sus pilares más importantes, Izzy Stradlin, agobiado por la dimensión de los acontecimientos por un lado, y por otro, la cada vez más desnortada cabeza del amigo Axl. Es cierto que Guns n’ Roses nunca fue engullida del todo por la industria, gracias en gran medida a la inestabilidad e incorrección de sus miembros. Pero si es cierto que el cariz que tomaban las cosas no eran muy halagüeños y el que salió perdiendo fue el propio fan con los continuos desplantes de Mr. W.A.R.

Live... And Let Die #TSP 112-3
Esta caja contiene tres discos con conciertos de aquella época, en la cual el grupo presentaba su proyecto más ambicioso: dos álbumes dobles, publicados a la par y que catapultaron a la banda al Olimpo del Rock. Emociona escuchar a Izzy cantando sus canciones, o la imposible ecuación Bad Time y Sweet Child O’Mine resuelta posteriormente con el Sail Away Sweet Sister y el Godfather Theme de El Padrino, la presentación en directo del nuevo material (Right Next Door to Hell, Double Talkin’ Jive, Perfect Crime, Estranged,…), y los viejos clásicos, of course. En fin, una joya.

True Confessions Tour '86: Tom Petty & The Heartbreakers with Bob Dylan

Josh Todd, 2007
La semana pasada se publicaba el primer directo oficial de Buckcherry, pedazo de banda de hard rock donde las haya. Por una milésima de segundo fueron los legítimos sucesores al trono, vacío desde que Guns n’ Roses dejaron de ser Guns n’ Roses. Con un single como Lit Up, un álbum de debut potentísimo, temas radiables, el apoyo de todo un Steve Jones, el carisma de Josh Todd,… lo tenían todo. Sacaron Time Bomb poco después y todo se fue al carajo. Y eso que el disco es incluso superior al primero, pero la crítica no pensaba igual y el hechizo con la prensa y los medios se deshizo, el grupo se rompió y el mundo estuvo a un paso de quedarse sin una de las bandas más grandes y genuinas de la última década.
Bien, con el tiempo las cosas volvieron a su sitio: Todd, se reencontró con Keith Nelson y junto a todo un exJu Ju Hound, Jimmy Ashhurst se refundó Buckcherry, publicando 15, una absoluta maravilla en la línea de sus predecesores. Luego vendría Black Butterfly, y por fin, diez años después de su debut, el primer álbum en directo. En Live & Loud 2009 son todos los que están, pero no están todos los que son. Quiero decir, que para hacer un buen álbum recopilatorio en directo de Buckcherry harían falta al menos cuatro discos compactos, ok? Pues así están las cosas: buen sonido (demasiado perfecto), grandes canciones,… aun así le falta algo. Un directo debería volarte la cabeza desde el mismo momento en que lo pones en el hi-fi, como el If You Want Blood de AC/DC que puedes sentir como resoplan los bafles instantes antes de arrancar Riff Raff. Así deberían ser todos los discos en directo. Pero bueno, los mismos AC/DC (con el Live), Guns n’ Roses y tantos otros han publicado este mismo tipo de directos, demasiado limpios, sin la crudeza de un Intensities in Ten Cities de Ted Nugent… En fin, que están bien pero podrían/deberían estar mejor. Y no es un reproche hacia la banda. Suficiente tienen con volarnos las tapas de los sesos con los discos de estudio y seguir en pie, tal como está el panorama rockero.
—————-
Now playing: Buckcherry – For The Movies
via FoxyTunes
El sábado me resultó más productivo de lo esperado: tras unas cervezas en muy buena compañía y conversación, cogí el bus que me llevaría a Pza. Catalunya (como el día anterior) y me pasé por el FNAC en busca de un libro que no ha dejado de acosarme desde que me enteré de su publicación. Keith Richards: biografía desautorizada, por Victor Bockris. Lo cierto es que no entiendo muy bien lo de desautorizada porque hasta el momento, de lo que llevo leído, el viejo Keef sale bastante bien parado. Era de esperar, y no me sorprende que el autor desacredite algunos aspectos y hechos de la vida de Richards, aportando por otro lado un factor humano. Me gusta que Bockris describa el ambiente y la gente que rodeaba al guitarrista de los Stones en cada momento de su vida, ya que así, lo baja del póster de la pared y lo coloca en un viejo sillón frente a tí, con sonrisa burlona. Lo hace humano, y por lo tanto, más grande aún si cabe. Rick Derringer decía de él que “lo creía incapaz de empuñar una navaja contra alguien”, sin embargo es el mismo tipo que se enfrentó a cinco hooligans escoceses en mitad de un concierto cuando estos empezaron a escupir e insultar al enclenque Brian Jones. ¿El alcohol?¿las drogas? No sé, creo que lo llaman camadería y es algo no muy común pero que algunos aún celebramos.
En fin, que tras hojear y manosear un ejemplar, me cogí el que estaba detrás (impoluto) y al darme la media vuelta me topo nada más y nada menos que con la Autobiografía de Mötley Crüe aka Los trapos sucios. Un libro en el que los mismos protagonistas se encargaron de que su reputación de pendencieros-alcohólicos-drogotas-mujeriegos-hijosdeputa quedara bien clara. A quien le importa si es verdad o mentira, si lo que cuentan es el sueño de una de las más grandes bandas de rock & roll de todos los tiempos.

Los trapos sucios y Biografía desautorizada
Mi versión de los hechos: llegué antes de tiempo, cuando en la sala no habíamos más de veinte personas y nadie en la calle. Rostros habituales en los conciertos de rock de la ciudad, Led Zeppelin por los altavoces y las neveras repletas de Budweiser. La espera se alargaba, la música sonaba y el alcohol comenzaba a hacer efecto en mi depravada mente hasta que aparece Tyla seguido de un séquito de fieles súbditos. Cinco minutos después, el medio centenar de personas que estábamos allí nos colocamos frente el escenario y el músico se sentó, guitarra en mano, al lado de una mesita con su correspondiete vela, una botella de vino y una copa para beber. Sonaron Last Bandit, Billy Two Rivers,… allí estaban todas aquellas canciones mágicas de los Dogs, pero sin garra, desposeídas del halo peligroso que contenía la guitarra de Jo Dog. I Don’t Want You to Go, How Come it Never Rains, Satellite Kid,… Recuerdo a Dregen, años atrás, haciendo sonar los cascos de verceza a modo de percusión mientras un roadie le cambiaba las cuerdas de la guitarra y Tyla, a pecho descubierto, de descarnaba sobre el escenario de Mephisto con versiones hirientes de Errol Flynn, Johnny Silvers,…
Y más recientemente, con Spike, interpretando integramente el maravilloso Flagrantly Yours adornándolo con una banda eléctrica y canciones de Dogs y Quireboys, y un Spike sobrehumano, divino, borracho, gitano.
Es la primera vez que recuerdo haberme ido a medias de un concierto. Y no me arrepiento. Tyla a lo mejor se siente a gusto en ese papel de poeta brillante y músico soporífero, pero yo no encajo ahí. Nos vemos en Quireboys.

TYLA_2009-10-02_APOLO2
Comentarios recientes